Ya no aguanto más. Este "secreto" tengo que compartirlo:
Oficialmente, se acaba el mundo. Dentro de dos años, nueve meses y ocho días, a partir del momento en que publique mi artículo.
He recibido dos e-mails y uno contrasta la información del otro. Eso es una señal inequívoca de que la situación que nos sobreviene es totalmente cierta. Incluso, hay quien ha hecho una película ilustrando lo que nos sucederá...
El primer mail advierte que, según el calendario Maya, el día 21 de diciembre de 2012 desconectan el mundo (algo así como lo que está pasando con la TDT en España). Es decir: ¡Se acabó lo que se daba! ¡Muchachos, recojan los bates! Al parecer a los Mayas no les alcanzó la tinta (o la piedra) para seguir poniendo días en su calendario... y se nos están acabando los días.
Por otra parte, el segundo mail (que ya lo he recibido en dos versiones diferentes) asegura que la profecía de Fátima se cumplirá ese mismo día. Antes me lo mandaban sólo con la profecía, pero hace un par de horas, lo he recibido con fecha de ejecución. Y coincide con la del calendario anteriormente mencionado. Ahora mi pregunta es ¿Fátima se lo dijo a los Mayas o los Mayas a la virgen de Fátima? La profecía de Fátima es mucho más explícita que los Mayas, quienes parecen haber sido una civilización de pocas palabras. En tanto la iglesia católica dice que no se quedan callados más tiempo... y he aquí algunas de las cosas que nos sucederán ese día:
Primero: un terremoto de 8 horas (lo mejor es llevar consigo el Ipod bien cargado de merengue y salsa... para ir al ritmo del sismo). Segundo: la tierra se desplazará 3º, del meridiano 23 al 20 (creo que eso implicará ajustar la hora luego que pase todo) Tercero: Va a hacer un frío que pela... por lo que nadie debe salir de sus casas (para que no haya escape de calor acumulado) Cuarto: No abrir la puerta a ningún extraño o persona que esté fuera de la casa (Eso nos lo enseñan desde pequeños, para eso no hay que ser profeta) Quinto: Habrá una oscuridad de 3 largos días (en RD no habrá problemas, todos tenemos inversores eléctricos... en caso de descarga, usamos velas y a contar cuentos ¡como en los viejos tiempos!) Sexto: Sólo encenderán las velas benditas (que de seguro estarán hechas por abejas "monjes" que rezan el Padre Nuestro y estarán en oferta cercana la fecha del evento) Séptimo: Sólo sobrevivirá un tercio de la población mundial (¿vivir para contarlo?...pufffff)
Lo mejor de esta profecía es que fue revelada a la Hermana Lucía, quien guardó el secreto mucho tiempo para luego revelárselo a dos papas diferentes, que también quisieron "guardar secreto" (¡¡oh!!) no sé cuál papa fue el bravo que decidió contárselo a todo el mundo (asustar a los "niños para ganar adeptos")... Y por cierto, la profecía sólo se cumpliría a partir de la fecha de muerte de la "Hermana reveladora", lo que garantiza la eternidad en la "posibilidad" del evento.
Lo siento, chicos, pero tenía que abrirles los ojos... nos espera un 2012 malo.... peor que el desastre económico que estamos viviendo estos últimos años.
Yo, de todas maneras, no paro de insistir en mi propuesta al gobierno español, no por supersticiosa, sino por precavida... sería buena idea que, en el 2012, la lotería de navidad, en vez de celebrarla el tradicional día 22, la cantaran el 20 de diciembre... sólo por si acaso.
Y ahí va... de nuevo hay que tomar un avión que me lleve a ".com.do"... y otro que me traiga a ".es", claro está. El problema está en que la convivencia no es fácil. NI SENCILLA.
Empecemos por el principio, el viaje de ida: Tardamos en acomodarnos más del tiempo estimado como estándar. Una doña, al pie de la puerta de embarque, se atreve a levantarle la voz al comandante de vuelo haciéndole saber que ella pagó con "sus cuartos" así que si ella quiere puede llevar esos "5 sacos" en cabina.... "se mimpolta" se le escucha decir en tono desafiante... Poco más tarde, el piloto toma el micrófono y se disculpa por el retraso "que estamos experimentando de más de una hora, situación muy normal en estas fechas para los viajes a Santo Domingo".
El avión empieza el rodaje... yo iba un poco justa de espacio: a mi izquierda una ventanilla y a la derecha viajaba una señora tamaño familiar, y a mis pies iba el cajetín con mi niña preciosa... Lo de Nunú lo soporto con alegría, pero lo de la doña... ¡¡bueno!! Antes de despegar ya había armado un pleito con la señora que viajaba en su asiento delantero: ¡¡No, no, no!! ¡Usted no puede reclinar su asiento, lo siento mucho, yo estoy operada de rodilla!! O endereza su asiento o yo me bajo (el avión ya rodaba por la pista de despegue). Una asistente le explica que la señora está en su derecho a reclinar el asiento. -¡No, señora, no! yo estoy operada de rodilla! -Si usted quiere le pedimos al piloto que pare y usted baja del avión- le responde la asistente. ¿Me van a devolver mis cuartos? - Pregunta la doña con suspicacia-. - No creo - responde la asistente.. Pues no me bajo... dígale que no incline tanto su asiento.
¿Entonces?
Despegamos... "Señores pasajeros en breves instantes pasaremos por sus asientos con la venta de auriculares para que puedan disfrutar de la programación a bordo". La doña bajo descripción no pierde la oportunidad de agenciarse un par de auriculares, uno para ella y el otro para su marido. Y yo me pregunto ¿por qué funcionaron sus auriculares? Cuando tantos y tantos artículos vienen dañados de fábrica, o más fácil aún, ¿por qué la clavija en su reposabrazo no estaba dañada? Es lo más común ¿no?
"A ver... por aquí... ¡anjá! canciones... sí... ¡anda! ¿Quién me va.... mociones? ¿Quién me va a .... done? ¿Quién me va..... ? ... tíoooooooo" Me acomodo en mi asiento plenamente convencida de que se iba a quedar dormida antes de la media hora. ¡¡Por la vía del "ponche"!! conforme pasaba el tiempo, más repetía las canciones... parecía que iba en su jet privado... ¿Quién me va ...gar mociones? ¿Quién me va a ... dir nunca... ndone? ¿Quién me va tapar... ío? ... razón tíoooooooo" ¡Anda pal caraaaaaj! ¿pero ella va a seguir? Después de que sirvieran la comida, amenazó con echar una cabezadita, cuando de repente, como el Ave Fénix, se reacomodó los audífonos y vuelta a empezar¿Quién me va a entregar sus emociones? ¿Quién me va a pedir que nunca la abandone? ¿Quién me tapará esta noche si hace frío? ... ¿Quién me va curar el corazón partíoooooooo?" Ahora es que la cosa es seria... ¡¡se aprendío la canción!!¿Quién me va a entregar sus emociones? ¿Quién me va a pedir que nunca la abandone? ¿Quién me tapará esta noche si hace frío? ... (y ahora con los brazos en alto) ¿Quién me va curar el corazón partíoooooOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOoooo?"
Mamá siempre me ha dicho, cuando no puedas contra el enemigo, únete a él. No fue mi caso, que era espectadora involuntaria de semenjante espectáculo, pero sí el de aproximadamente 15 pasajeros que le "hacíán el coro". La doña protagonista de mi relato se enterará del coro de fans que obtuvo en el vuelo si algún día lee este blog. En ese momento, el volumen de la música y el cantar con los ojos cerrados le dio la felicidad propia de la ignorancia...
Se corta el sonido de la programación a bordo para dar paso al mensaje en cabina: "Señores pasajeros en breves instantes, miembros de nuestra tripulación pasarán por sus asientos con el carrito de venta a bordo. Pueden ver el catálogo de nuestros productos en venta en el bolsillo de sus asientos delanteros" ¡¡Ay!! los regalos que me faltan!! Yo lo conté, no es ninguna mentirilla... la señora estuvo MEDIA HORA DE RELOJ comprando los "regalitos" que le faltaban: chocolates, peluches, perfumes, maquillajes y alguna que otra botella de "romito" del fino. Un pasajero esperó detrás del carrito, pacientemente, hasta que ella terminara su compra cuando le pidió paso a la auxiliar de vuelo para completar su trayecto al baño ¡esos son esfínteres a prueba de fuego! No obstante, minutos más tarde, la doña reaccionó para reclamar, nuevamente, la presencia de la tienda a bordo... ¡¡Porque le faltaban regalos!! Y ahora sí, están todos: ¿Quién me va a entregar sus emociones? ¿Quién me va a pedir que nunca la abandone? ¿Quién me tapará esta noche si hace frío?... ¿Quién me va curar el corazón partíooooo000000000000000000000000000000000000000000ooo?"
Dejemos a la doña XXXL un momento para repartir un poco también al pesao que viajaba detrás de mi asiento que le dio por subir sus pies en mi reposabrazos y cuya presencia era delatada por algún que otro extraño olor a ratón... le pedí, educadamente, que bajara sus pies de mi asiento ¡¡y se molestó!! intentó gritarme. Dije bien: intentó. Él no esperaba encontrarse una "carita blanca" con una boquita tan plebe... ¡¡ay, como la mía!! ¿Quién guarda silencio y ahora viaja con los pies en el reposa piés? El pasajero de mi asiento trasero. Creo que me entendió.
¿Quién me va a entregar sus emociones? ¿Quién me va a pedir que nunca la abandone? ¿Quién me tapará esta noche si hace frío?... ¿Quién me va curar el corazón partíooooo000000000000000000000000000000000000000000ooo?" ¡Ofrézcome! ¿¿esta vaina no va a aterrizar?? "Señores pasajeros, en un tiempo estimado de 20 minutos estaremos aterrizando en el aeropuerto de Santo Domingo" ¡Óle!! en ese momento se divorcia de Alejandro Sanz y grita "¡¡¡¡Oye, more!!!! ¡¡¡Tamo llegando!!! ¡Ay, mi pedacito de tierra! porque una se tiene que ir a trabajar afuera, pero la tierra de uno es la tierra de uno.... saca el pintalabios, la sombra el colorete... y el "perfumito" que toda doña dominicana siempre llevará en su bolso ¡¡que no falte de na!!
Para el viaje de vuelta la historia es más sencilla... y más corta. La pasajera a mi derecha también es XXXL. Y aunque antes de subir al avión yo me haya tomado dos analgésicos y un antialérgico con el único propósito de dormir todo el viaje, ella me pondrá conversación, así yo no le responda, así esté yo dormitando, así no concilie yo el sueño... y mi pantallita para ver la programación a bordo no funciona...¡¡Carajo!! ¡qué mal repartío está el mundo!
A ver. Que me he ausentado largamente. Lo de Haití me ha marcado sobremanera. La desgracia del vecino la hemos sentido como propia. Y más sabiendo que nos hemos salvado por pocos kilómetros. Nosotros estamos bien, pero ellos no.
Al parecer pasarán muchos años antes de que vuelva la normalidad relativa a un país constantemente castigado por el hambre, la miseria, el vandalismo y, ya no decir, por múltiples catástrofes naturales. En cuestión de segundos, todo abajo. Lo malo es que las grandes economías sólo se acuerdan de nuestras pequeñas economías, cuando suceden eventos de esta magnitud. Más que para ayudar, para buscar presencia en los medios de comunicación.
He hecho un recorrido por los noticieros de los diferentes países que se están implicando en la ayuda humanitaria. No habían transcurrido 12 horas del siniestro cuando ya España enviaba a suelo caribeño personal para la "ayuda humanitaria" que, lógicamente, buscaría entre los escombros primero a sus propios nacionales... y luego a los criollos del tercio occidental de la isla. Para la foto: rescatamos un niño haitiano al azar y distribuimos la imagen con bombos y platillos. Por lo bajito mencionamos que ya los españoles que vivían en la isla están de camino a casa en los mismos aviones que transportaron la mencionada ayuda. ¡¡Pero no nos traemos a ningún haitianito!! Bueno, sí, los que ya habían sido adoptados por padres españoles... ¡¡también son españoles!! ¿o no?
Con Estados Unidos pasa lo mismo... "Somos quienes estamos poniendo el orden y repartiendo la comida"... También le dan cancha de varios minutos -laaaaargos- en sus programas de televisión a uno o dos nacionales que viven (vivían... porque después de esto dudo mucho que se quieran quedar) y que cuentan lo terrorífico del fenómeno natural y que se han salvado gracias al cielo y quién sabe cuántas cosas más. ¿Y los miles, cientos de miles, de haitianos que no saldrán de su país? ?Que se quedarán con el terror en su sangre hasta que el tiempo les reclame el retorno a la tierra? Que sus vidas han perdido el sentido porque no saben dónde están sus familiares... Que no saben si mañana, pasado o cuándo volverán a beber agua con regularidad... A esos no les dan participación. No los conocemos. No nos interesa.
República Dominicana promete ayuda y dice que envía alimentos y personal de rescate y ayuda (mmm... no hay dominicanos en Haití para rescatar) y se han abierto las puertas de los hospitales próximos a la frontera para dar auxilio a los damníficados. El paso de la frontera es practicamente "libre y de fácil acceso" siempre y cuando ningún nacional haitiano quiera aprovecharse de la situación para colarse... Por otra parte en República Dominicana empiezan a especular con la producción agrícola, bajo la excusa de que la comida se está llevando a Haití y que estamos en peligro de escacez... ¡mentira!
Entre los mismos "ayudante humanitarios" se pasan la pelota de unos a otros, la culpa de que la ayuda no llegue SIEMPRE es del otro. España dice que EEUU no deja que salgan los aviones con la carga desde el aeropuerto de Santo Domingo, EEUU dice que el gobierno dominicano les está dificultando el paso en la frontera, R.D. dice que está en la mejor disposición de permitir cualquier paso a vehículos que llevan medicina y alimentos ¿Entonces, por qué la ayuda no llega?
Lo que ninguno de los países presenta, y estoy segurísima que es lo que está sucediendo porque conozco el caracter caribeño, es que los mismos haitianos estarán haciendo sus labores de rescate, su propia ayuda al vecino y que lo que encuentren para comer lo compartirán con el que tenga al lado. Es como se han construido nuestras sociedades y es como siempre hemos salido de las grandes catástrofes naturales.¡¡Con nuestras propias manos!!
En situaciones como estas, los que están en problemas, seguirán en problemas y los gobiernos que puedan sacar tajada de la desgracia ajena, lo harán. Entretendrán a sus ciudadanos presentando las imágenes que quieren ver... les darán cuentas bancarias para que hagan aportes, y así se sientan importantes, para la ayuda (personal de los gobernantes de ese país... todos sabemos cómo se vive en nuestros países... y sabemos que el terremoto sólo ha venido a engrandecer la miseria y la desgracia de los haitianos)... dirán que están ayudando a los necesitados cuando sólo les interesa rescatar a los suyos, para que en su país nadie les pida cuentas.
Aun tengo más que decir, pero me lo reservaré para otra publicación. Es cuanto.
Visitad esta dirección: http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100120/aun-tuvo-fuerzas-para-celebrarlo/673347.shtml?s1=noticias&s2=&s3=&s4=
La astronomía nunca me ha llamado la atención, más allá de la observación del manto estelar a simple vista. Cientos y cientos de constelaciones con nombres diversos que hacen referencia a dioses de la mitología griega, a los signos del zodíaco, animales diversos, entre otros muchos rangos. Personalmente creo que hay que echarle mucha imaginación para "ver" las figuras que dicen que forman. Pero me centraré en mi querida "Osa Mayor". La llamo "querida" porque forma parte de mi cielo personal. Donde quiera que vaya, al mirar al firmamento busco ese gran signo de interrogación o cacerola (como muchos le llaman), sólo por curiosidad y por ver las pequeñas diferencias en su disposición, dependiendo del lugar del mundo donde me encuentre. Curiosamente nos hemos vuelto a reecontrar el pasado sábado en Madrid... ¡¡todo un privilegio poder ver las estrellas en plena ciudad!! Algo bueno debía dejarnos tanta nieve y lluvia. Me sorprendió con alegría poder verla claramente después de tantos años (en mi ciudad natal es practicamente "normal" verla casi todos los días y acompañada de miles de millones de puntitos luminosos a su alrededor). Sé que muchas personas, aun en los tiempos que vivimos, ven en las estrellas una forma de predecir el futuro. Personalmente creo que las estrellas saben poco sobre la vida humana (¡¡qué suerte tienen!!) y que sólo los propósitos que formulamos bajo ella,o a plena luz del día, se pueden cumplir, siempre y cuando nos pongamos manos a la obra.
En este reencuentro casual con "mi constelación" recordé cuando muchos años atrás, me invitaron a visitar el puerto de Jbail (Byblos) y pasar allí la noche con unos familiares y unos amigos de ellos. La velada fue maravillosa sentados sobre el muelle escuchando el ruido del oleaje. Recuerdo que la vi y que me parecía diferente (practicamente invertida) a cómo se veía desde casa. Durante esa misma velada alguno me preguntó a qué me dedicaba y le conté mi oficio en ese momento. Pero también le dije que en el futuro sería fotógrafa. En ese momento no tenía ningún plan trazado. Pero lo sabía. Años más tarde, sin razón aparente ya había puesto en marcha el carro para mi cambio de vida. Hoy aquellos propósitos son una realidad... sin ayuda de los astros. Pero con ellos por compañía y para recordarme cada vez que los vea, que las metas son necesarias: trazarlas y cumplirlas.
¡¡He dicho!!
P.D.: Las fotos que hice esa noche quedaron desenfocadas y cortas de luz. Hoy ya me quedan un poco mejor XD
Aquí donde me veis, estático y curtido por el tiempo, tengo mucho, mucho que contar.
Llegué a esta tienda hace más de cinco años. En mis primeros años de exhibición fui rojo con brocados anaranjados y desde hace tres años visto este tapizado verde con ramos beige. A mi lado han estado varios Luis XV, canapés y algún que otro juego de sala, quienes siempre fueron muy pretenciosos, y, a pesar de haberme portado con ellos como todo un señor sofá, se han ido sin decir adiós, a casa de gente muy rica ¡Silbando de alegría! Me gustaría saber qué será de ellos. Sobre todo los Luises. Seguro que estarán llenos de rayones en su muy fina madera. Se lo merecen ¡por arrogantes!
Sin embargo, recuerdo con mucho cariño a un escabel que era muy cómodo y muy amable conmigo. Hay que ver cómo nos reíamos por las noches, cuando algunos tontos se paraban frente al escaparate a mirarnos. ¡La ilusión de llevarnos a su casa les duraba hasta que veían el precio! Cómo echo de menos al rosadito ese, ¡mira que era majo! Pero de quien nos reíamos de verdad era de una lámpara de pedestal que tenían en el fondo de la tienda ¡Uy, qué estirada era! Era muy creída: "A mí me pondrán en una sala muy ancha" Ya lo creo. Hasta que un día la señora de la limpieza se enredó con su cable eléctrico y ya no nos reímos más. Pero más que de mis compañeros de salón, con quien comparto ilusiones y desventuras, me gustaría hablar de mi vida. La personal. La mía. ¿Sabéis a qué me refiero? Esto de ser sofá no es tarea fácil. Peor todavía cuando te toca, por fabricación, ser sofá cama. Que es mi caso.
En una ocasión, hace más de tres años, se enamoró de mí una señora de unos 94 ó 96 kilos y dijo que no reistía la tentación y que me probaba en el momento. ¡Vaya esfuerzo el que tuve que hacer! Sudé como un loco. Pero no me dejé romper ¡no señor! Bueno, no del todo, porque desde ese día tengo artritis en algunos resortes, a pesar de que el propietario de la tienda me envió inmediatamente al taller. Me reemplazaron cuatro resortes y ¡Qué rico el aceite que me echaron en las tuercas! Aún siento algunas molestias, pero ahí vamos.
También recuerdo a un tipo que, supuestamente, me quería para la habitación de su hijo. ¡Mentiroso! Se sentó encima mío para deshogarse ¡Qué indecente! Por lo menos hubiese tenido la gentileza de "levantarse un poquito" antes de abrir la válvula de escape. Pero qué va. Me lo tuve que tragar entero y no decir ni pío. Hasta el día de hoy me sale un aliento a ... mejor me callo. ¡Barbarazo! Si algún día vuelve, juro que me parto en dos pedazos, mandaré al diablo todos los resortes, la artritis y la vergüenza.
Pero la peor de todas mis desgracias fue el día que una anciana vino con su nieta de tres años. Me quería para ponerme en su salón durante las vacaciones de la niña. Me abrieron la cama (¡cómo me rechinaron las tuercas! ¡Cómo me dolió! pero yo aguanté, como un hombre), pusieron a la niña encima mío y la muy descuidada me empapó de arriba abajo. ¿Es que su abuela no conoce las ventajas del pañal desechable? En invierno hasta se agradece, por el calorcito que proporciona... ¿pero en verano? Menos mal que era de niño y esocon agua y jabón se quita. Hay que ver que muchos nacen estrellas, pero yo he nacido estrellado.
Aunque me resulte difícil aceptarlo, también mantengo una relación sado-masoquista con la señora de la limpieza. Monina me dice cosas bonitas mientras me azota para quitarme el polvo y la suciedad. Me dice cosas así como: "Este tiene tanto tiempo aquí que terminaré llevándomelo a mi casa"; "lo he limpiado tantas veces que lo siento como de mi propiedad". A mí me parecen cosas bonitas. Está coladita por mí. Y ese es el tipo de amor que ando buscando, no el que se impresiona la primera vez que me ve, sino el que de tanto tratarme se da cuenta de lo que valgo. Ahora, para ser sincero, no me gusta cuando me pasa la aspiradora... ¡Me está dejando calvo! Pero lo que no le perdono es que la semana pasada se haya quedado perpleja mirando el sofá que hicieron por encargo. Pero no hay por qué preocuparse, ese se va pronto. Y no niego que le tengo unos celos cochinos a la mesa laqueada, he visto que la limpia con un paño de algodón y es como si la estuviese acariciando ¡O haciéndole cosquillas!
¡Anda! Que ya amaneció. Están encendiendo las luces del local, así que mañana os sigo contando mi vida. ¡Ciao!
Esta publicación sólo sigue las líneas de mi último post del 2009.
Durante mi carrera universitaria, recuerdo haber cursado una materia que se llamaba "comportamiento del consumidor" y se insistía mucho en que, como empresas, evitáramos que se produjera en el consumidor la "disonancia cognoscitiva". Se llama así a la sensación (de decepción) que se produce en un comprador cuando el producto no llena las expectativas que se tenía sobre el mismo. Siendo hoy día de reyes, anoche decidí salir a dar una vuelta por el centro comercial de Madrid, sólo por ver las manadas de personas que salen de compras. ¡¡Las compras de última hora!! Las calles llenas, abarrotadas. En un momento tuve que echarme a Nunú a los brazos para que no la pisaran del gentío que imperaba. Voy al punto. Salimos a comprar regalos, a comer chocolate con churros, la ilusión de las fiestas, que este año las cosas irán mejor, este año seremos más felices, este año estaremos mejor. Increíble ver cómo, en tiempos de crisis que dicen que estamos viviendo, los escaparates de algunas tiendas lucían "arrasados" a última hora de la noche ¡¡que no quede nada!! Todo me parece bien, lo único es que al final, nada de esto es diferente a años anteriores. Cuando haya pasado la algarabía tendremos que volver a la revisión de nuestras cuentas bancarias, la "P...$%&" cuesta de enero, a hacer frente a nuestras obligaciones y posiblemente rascarnos el bolsillo, la cabeza y la tarjeta de crédito. Yo, por mi parte, sólo he hecho empezar el año, no he tenido todavía mi primer día laborble y ya me han dado varios "toques" para realizar pagos. Reviso mi agenda y tengo los mismos problemas que años anteriores pero con menos trabajo contratado. ¡¡Ah!!
A donde voy. Ni las compras, ni los churros, ni la cabalgata de los reyes con su lluvia de caramelos son diferentes a años anteriores, ni porque estos eventos hayan sucedido tendremos un año diferente. De hecho, no hacen más que repetir agenda. Lo único que me alegra es que cuando la gente sale a gastar los cuartos, la economía se activa. Ojalá con el 2010 me toque vivir una disonancia, pero de las positivas.
¡¡He dicho!!
He elgido esta canción porque "Barbie" fue uno de mis regalos de reyes más repetido XD
Hoy me toca a mí. Escdibo yo, Nunú... da jefa ha dejado ed oddenadod abiedto y apdovecho pada haced vandadismo canino. Os quiedo contad que hoy cumpdo cuatdo años y esta señoda no se ha dignado a deciddo en su bdog. Pod do tanto, es fediado en ed Deino de Nooditania. A favod de da jefa didé que me ha despeddtado con bezoz y abdazoz... me ha cantado cumpdeaños fediz (y yo do he baidado) y me ha dado una chocodatina. ¡¡Óde pod edya!! Pedo también os quiedo contad do que ha sido mi vida desde que dyegué a esta casa.
Desudta que ed 4 de enedo de 2006, edya me daptó. Sí, sí, sí. Soy una dehén de esta pedsona. Yo estaba contenta en da cadye, cuando de depente me vi metida en un piso pequeño y haciéndome pdeguntas dadas... ¿que si me gustaba da casa?? ¿qué de dónde yo había sadido? ¡¡Si eso es do que me pdegunto yo??? de dónde sadió edya... si yo estaba paseando de do más tdanquida. Ahoda que decueddo... ¡chizpaz!... fue cudpa mía, pod estad de "sabdosa"... fui a sadudadda y ¡¡Zian!! no me ha dibedado hasta ed día de hoy.
Bueno, no me quejadé podque me tdata bien... Dice que me puso este nombde podque me encontdó (¡SECUESTDÓ!) un día con mucha duz y podque he iduminado su vida. Siempde tengo comida, de hecho, estoy acdeditada como "jefa de contdod de cadidad" de da cocina... en esta casa no se come nada sin que yo de ed visto bueno. Pongo en diesgo mi sadud (¡¡y mi vida!!) a cambio ded bienestad de dos demás... Y de mi podción pod supuesto. También tiene hodadios digudosos pada que sadga a da cadye a abonad dos adbodes (soy miembdo de Gdeen Peace... yo hago mis cosas en dos jaddines y "todos en paz")... Según edya eso también de ha venido bien podque da obdiga a sadid de casa (se pasa tooooooodo ed día fdente ad odenadod, como tdabaja en casa... suedte he tenido que se ha descuidado y he podido escdibidos mi adtícudo). En vista de esto, cuando veo que dyeva muchas hodas tdabajando, me siento sobde sus piednas y secueztdo su bdazo izquieddo (un poco en pago a mi secuestdo) y da obdigo a hacedme cadiñitoz. Se queja... que de cuesta tdabajad sodo con da mano dedecha... ¡¡pues que apdenda!! ¿no quedía mazcota?
En fin... yo he appdendido de edya ed mad dodmid. También tengo pesadidyas, dice que daddo y, aveces, dyodo dudmiendo y que pod eso me pasa da mano pod ed domo y das odejas. Yo no me doy cuenta cuando da jefa tiene pesadidyas... es un poco más discdeta que yo. Si do supieda de pasadía da patita pod da cadita...
¡¡Me voy que ahí viene!! ¡¡Me va a pidyad!! Esteee... Deja ved cómo es que se ponen das fotos.... ¡¡pod este botón!! foto de Nunúuuuu ¡¡Qué guapa estoy!! me da hizo da jefa en Montjuïc, Badcedona... ¿¿¿y una cancioncita??? ¡¡pod aquí!! ¡¡Dade caña!!¡¡Qué bieeeeeennnn!!
Pod favod, sed agdadecidos y opinad sobde mi adtícudo... me ha costado mucho escdibiddo podque tengo das uñas dadgas y mis dedos están muy juntos ¿vade? También he puesto diesgo mi pedyejo.